Tim Keller | 17 de mayo de 1998
Una y otra vez Dios dice que, si el evangelio entra en tu vida, tienes equilibrio en las relaciones. Y una de las maneras más rápidas de darte cuenta de que estás perdiendo tu orientación al evangelio es que muere la mitad sobrenatural de tu capacidad de relacionarte.
La Biblia dice que las relaciones reales tienen que caracterizarse por la verdad y el amor, por la firmeza y la ternura, por el poder y la dulzura. Pero por naturaleza somos o diplomáticos o directos. Nadie puede naturalmente ser ambos. Pero en Jesús están estos dos lados: el ministerio de la verdad y el ministerio de las lágrimas.
Pablo da a estos dos lados un tratamiento bastante detallado, con especificaciones sobre cada tipo de relación. Miremos: 1) el ministerio de la verdad, 2) el ministerio de las lágrimas y 3) a Jesús.