Tim Keller | 14 de diciembre de 1997
Todos nuestros problemas personales y prácticos son en realidad problemas teológicos. Porque la teología afecta la manera en que vives.
En Gálatas 3 se nos plantea un problema, y es un problema enorme. El problema teológico es este: ¿Cómo pasa un cristiano de ser aceptado por Dios como justo, a vivir después una vida realmente justa? La manera más práctica de preguntarlo es esta: Cuando te haces cristiano y te das cuenta de que estás perdonado, ¿cómo dejas entonces de guardar rencores, o de estar enojado o temeroso, y cómo obtienes más gozo, amor y dominio propio? ¿Cómo creces?
Pablo nos da una respuesta radical. Y no solo es radical: es muy poco comprendida. Pablo dice que la manera en que entras a la fe cristiana es exactamente la misma manera en que avanzas en la fe cristiana. Miremos: 1) las herramientas para entrar, y, 2) las herramientas para avanzar.