Tim Keller | 3 de junio de 2012
En su Sermón del Monte, Jesús nos dice que, si queremos saber dónde está realmente nuestro corazón, tenemos que mirar hacia dónde fluye nuestro dinero con mayor facilidad. Ya sea que se centren en aparatos electrónicos, productos de belleza, nuestra casa o incluso nuestra cuenta de ahorros, las esperanzas que depositamos en nuestro dinero pueden revelar mucho sobre aquello en lo que ponemos nuestra fe y nuestra seguridad.
Jesús nos recuerda algo que ya sabemos pero que olvidamos con facilidad: que, por muchas riquezas que tengamos, nunca nos parecerán suficientes. Pero, ¿cómo sería si hiciéramos descansar nuestro corazón y nuestras finanzas en lo único que verdaderamente puede satisfacernos?
Exploremos: 1) cómo el dinero puede cegarnos, 2) cómo el dinero puede revelar lo que nos controla y 3) cómo romper el poder del dinero en nuestra vida.